Lego Censum

abril 5, 2008

Hablan sin Hablar

Archivado en: 1. Libertad de expresión — jjsaldivar @ 11:51 pm

Por <!–[if supportFields]&gt; CONTACT _Con-3C5001F71 \c \s \l &lt;![endif]–>Juan Jose Saldivar<!–[if supportFields]&gt;&lt;![endif]–> Dalmau

 

De que se habla hoy en día? Sin duda, la democracia es un tema recurrente entre la sociedad, así como lo puede ser la igualdad y la seguridad, valores que se siguen persiguiendo pero que en ciertos casos dejan mucho que desear. Así como de estos temas, también se habla mucho de la libertad de expresión. Pero, digo, en el momento en que se habla de eso ya se esta poniendo en practica no?

 

En todos los sentidos, la liberta de expresión esta muy ligada a la democracia, pues esta segunda, a pesar de ser idealizada frecuentemente o de las exageraciones de las que goza el termino, no es mas que la búsqueda de la realización de la voluntad dominante , ya que sin la libertad de expresión, la voluntad de cada individuo no podría ser expresada.

 

La palabra escrita, oral, la música, el arte, el voto, los gestos, toda manifestación carga un cierto poder en si misma y es importante que, respetándose el derecho que cada quien tiene a manifestarla, también se cuide el derecho de no ser sometida a manipulaciones o expuesto a mensajes ofensivos sin la voluntad del receptor. La regulación de las facultades de expresión son necesarias, pero es necesario encontrar los puntos medios. Resulta ridículo que muchos temas en los que la información y la comunicación es necesaria resulten censurados por el taboo que cargan. La sexualidad es el claro ejemplo de esto ultimo, pues es imperdonable que en ciertos países no se pueda siquiera explicar a una niña cuales son las razones pro las que su cuerpo cambia durante la pubertad.

 

Cuando hablamos de censura no hablamos solamente de regulaciones gubernamentales, sino también de represiones sociales por medio de criticas y juicios a los que gran parte de la sociedad les teme mas que a la fuerza de la ley. La fuerza que han tomado los medios de comunicación han hecho que la libertad de expresión se un tema que ha retomado mucha polémica y si es importante la regulación oficial gubernamental, pero el problema reside en que ay una censura muy fuerte socialmente. La gente le teme a las palabras que, a pesar de que estas en manifestaciones tienen mucha fuerza, por si mismas solo son palabras y a pesar de cargar con ideas fuertes, no se les debe de temer sino confrontar con las propias.

 

En estos días, a pesar de que “en teoría” ya se ha conseguido un progreso en cuanto los términos de libertad, justicia e igualdad, estos temas siguen estando vigentes ys e sigue hablando mucho de ellos, pero no se recurre a ni uno de los mismos con tanta frecuencia como al de democracia. Durante las ultimas dos elecciones federales, este parece ser el tema principal, la democracia se ha vendido a las masas como un producto perfecto en un mundo capitalista. Las personas buscan este ideal y lo defienden con la vida cuando verdaderamente no se ponen a pensar cual es el verdadero significado de la palabra.  Y es que muchos creen buscar esto cuando en realidad lo que buscan es la honestidad de los gobernantes, la seguridad en las calles, el bienestar social y, sobre todo, la libertad en si, la libertad en toda la extensión de la palabra, claro esta, dentro del margen de la ley.

 

Creo en la democracia, creo en su potencial, pero también creo que no es perfecta y se que si no hay una cultura, un conocimiento y sobre todo una fuerte integridad como base, la democracia solo aleja a una nación del bien común, ¿cómo se puede conseguir el bien común por medio de la expresión libre de centenares de ideas y manifestaciones subjetivas que no condicen a nada? De ser tan cotizada, como es que la mayoría del electorado no acude a las urnas y como es que, después de una resolución, la gente siempre se queja del resultado. En una democracia no se tiene al gobernante perfecto, se tiene al gobernante que el pueblo merece. Pero es que el problema reside en la sobre estibación que se le dan a cierto a valores vitales, por supuesto, que se cree, definen al hombre. la libertad de expresión es el mas destacado de dichos valores.

 

No nos desprendamos mucho del tema todavía. La libertad de expresión es un valor necesario que es defendido por casi todos los organismos internacionales y la mayoría de los sistemas legales, claro esta, siempre con sus limitaciones. El problema no es tanto cuidar lo que se dice, las personas saben que esta bien y que esta mal y que puede perjudicar y que no. El problema se centra mas en el complejo que se crea al hablar sin fundamento. Tras la fuerte entrada de ideas posmodernistas, las personas suelen criticar, juzgar y cuestionar prácticamente toda actividad política, económica, social, cultural y filosófica que se presente, pero eso se debe a que se hace un planteamiento de manera subjetiva y superficial en donde muchos hablan , muchos analizan, pero pocos escuchan.

 

Este articulo, mas que una opinión sobre la libertad de expresión, presenta una ilustración de la misma. Se debe entender que la libertad de expresión es el derecho a manifestar las ideas y de defender el derecho a hacerlo. Manifestar ideas, opiniones, hechos, pero también se debe entender que con cada manifestación hay un fuerte compromiso. La palabra lleva de la mano mucho poder, lleva fuerza y lleva potencial que puede desatar fuertes consecuencias, ya sean buenas o malas. Hay una fuerte paradoja con respecto al tema y no pretendo resolverla, sino únicamente ejemplificar como es que uno puede utilizar dicha libertad para tratar de explicar algo y solamente hacer una manifestación subjetiva de muchas cosas, y a la vez, de nada. Puede que uno al leer este articulo no entienda a lo que me refiero, en ese caso, es posible que mis habilidades de escritor siguen siendo muy carentes, pero a fin de cuentas tengo el derecho de hacerlo, de escribir y de redactar de manera mas directa lo que pienso, considerando que a la vez se viola el compromiso de una manifestación argumentada y sustancialmente redactada en fin, sólo me expreso libremente.

febrero 22, 2008

Breve comentario sobre la libertad de expresión en México

Archivado en: 1. Libertad de expresión — eduardomont @ 1:15 am

Eduardo Montemayor Villarreal

En el contexto de una reunión con empresarios de la Concanaco, el presidente Felipe Calderón aseguró que en México existe total libertad de expresión, pese a los abusos denunciados por los medios masivos de comunicación. La postura de Calderón corresponde a la recta final del 2007, mismo año en que Reporteros Sin Fronteras colocó al país en los escalones bajos de su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa.

Existen pues, voces encontradas, chocantes, que constituyen dos apuntes importantes sobre el estado de la libertad de expresión en México. Primero la existencia de una libertad soportada por un marco legal y duramente cuestionada en vista de la Reforma Electoral. Segundo, la censura, represalias contra comunicadores impuestas desde el crimen organizado y el poder fáctico de las gigantes empresas mediáticas. Son las dos caras vivientes de la libertad de expresión en México.

La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, realizada por Reporteros sin Fronteras, es contundente y pesimista en su crítica al país ubicándolo en la posición 136 de 169, solamente arriba de Cuba en su análisis estadístico sobre las Américas.

Según la ONG con sede en París, México es el país del continente que presenta mayor peligro para la prensa, en parte por la impunidad en los crímenes contra reporteros. 

Así mismo, organismos como el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) y el Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet) han expuesto ante el Ejecutivo mexicano la necesidad de una visita por parte del Relator para la Libertad de Expresión. Los números que respaldan dicha demanda son claros: 34 periodistas asesinados en los últimos siete años.

Las represalias criminales y la impunidad son vistas como el centro de una de tantas críticas posibles sobre la libertad de expresión y es que efectivamente, resulta común escuchar de frontera a frontera sobre la desaparición de periodistas y atentados contra diarios. Sin embargo, la reciente salida de Carmen Aristegui de W Radio expone lo real de una afrenta hacia la libertad de expresión ejercida desde los mismos medios masivos, en este caso Televisa. Si a día de hoy en México un comunicador lleva el debate público hacia terrenos incómodos para los intereses de la empresa detrás de los micrófonos, detrás de la pluma o la cámara, entonces tan simple como resolverlo en términos laborales con un despido o no renovando contratos.

Algo similar sucedió a Denise Dresser, que publicó sobre la ‘desinvitación’ realizada por Tv Azteca a uno de sus espacios, debido a la molestia generada por algunos de sus escritos hacia la figura del presidente Ricardo Salinas Pliego. Queda entonces el testimonio de dos periodistas importantes para la opinión pública en México sobre la libertad de expresión desde los gigantes masivos.

Por otro lado, la clase política ha puesto lo suyo, imposible pensar que sale sin enlodarse en la discusión sobre la censura. Todo el capítulo Lydia Cacho versus Mario Marín solidarizó a comunicadores nacionales por las represalias tras la publicación de Los Demonios del Edén y recientemente, la Reforma Electoral revitaliza en algunos de sus apartados la censura hacia la comunicación desde la esfera política.

La libertad de expresión es tema de peso en cualquier sociedad que se pronuncie como democrática, o que aspire a serlo. Los ataques, testimonios y casos que quizá algún organismo resuma en estadísticas, dejan claro que a diferencia de lo que promuevan y declaren figuras políticas como el mismo Felipe Calderón,  la libertad de expresión dista de estar garantizada en México.

febrero 21, 2008

Libertad de expresión, ¿igual para todos?

Archivado en: 1. Libertad de expresión — mafer2 @ 1:29 pm

Por: Mafer Ibañez P.Es difícil opinar sobre la libertad de expresión, y más en un país en el que hay mucha confusión en ese sentido. Depende de muchas cosas, como por ejemplo quién sea el presidente en turno, aunque se dice que en estos dos últimos sexenios hay más libertades.

¿Pero, en realidad que es la libertad de expresión? “La libertad de expresión es un derecho fundamental o un derecho humano”, señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y la mayoría de los sistemas democráticos también lo señalan.

De ella deriva la libertad de imprenta también llamada libertad de prensa., éste es el significado que más se repite sobre esto. Pero dice que en los sistemas democráticos también lo señalan, pero qué sistema es puramente democrático, es difícil entonces entender que es la libertad de expresión. Pero ahora veamos, qué límites tiene la libertad de expresión, y veámoslo en este país.

Hace unos meses la mejor atleta que se ha tenido en el país, Ana Gabriela Guevara se atrevió a alzar la voz, sobre algo que por lo menos las personas cercanas al deporte mexicano ya lo saben, pero no se atreven a decir por miedo a represalias.

 La corredora de 400 mts comenzó sacando pruebas sobre el señor Lara, presidente de la Federación Mexicana de Atletismo, quien había estado desviando fondos que iban netamente dirigidos para los atletas en sus distintas competiciones, y lo que reclama la ganadora de la Golden Leauge en el 2002, es que el presidente de dicha federación simplemente no dio los apoyos necesarios para que cada uno de los atletas, que en su mayoría no cuentan con el apoyo extra con el que cuenta Guevara gracias a los patrocinios, acudieran a sus competencias con facilidad, comodidad y con la mejor preparación posible.

La bomba estalló, hace tan sólo unas semanas y a unos cuantos meses que comience la máxima competencia deportiva, los juegos Olímpicos de Bejín. Ana Gabriela Guevara anunció su retiro de las pistas, y por ende no competirá en los juegos olímpicos. La razón: seguía atribuyéndole todo a Mariano Lara, y ahora también a Carlos Hermosillo, presidente de la CONADE, y encargado del deporte en México, por su falta de apoyo hacia la atleta.

Pero a qué voy con todo esto y la libertad de expresión. Creo que aquí en México depende de quién sea y a qué asociación pertenezca para entonces ver cuál es el límite de este derecho.

Como hemos visto a la atleta no se le ha parado, ni se le ha negado hacer todo tipo de declaraciones en contra del presidente de su federación, como el presidente de la CONADE, y  el mal manejo del deporte en México, como de la corrupción en general, es un secreto a voces, y Ana Gabriela Guevara ha hecho todo lo posible por que esto salga a la luz.

¿Pero qué pasa cuando, la persona digamos otra atleta no tan reconocida como lo es Guevara, de un deporte que en México no tiene mucha tradición, saca lo mismo, con la misma cantidad de pruebas sobre los malos manejos de su federación?, Simplemente se le calla, y como se diría vulgarmente, se le manda al congelador.

Esto pasó hace dos años cuando la jugadora de boliche Ileana Lomeli Lemus, presentó en la prensa escrita, radio y televisión pruebas concretas donde el presidente de la Federación Mexicana de Boliche, hizo y deshizo a su antojo, o mejor dicho a su conveniencia, lo que quiere con los jugadores que se ganan representar a México en alguna competencia Internacional.

¿Y qué pasó con esta jugadora después haber revelado esto?, Simplemente fue castigada dos años sin poder participar en ni una competencia Nacional e Internacional, truncando así una de las carreras más prometedoras de este deporte. Entonces, ¿Qué es libertad de expresión?, y ¿hasta dónde puedes llegar?.           

febrero 20, 2008

¿Existe la libertad de expesión?

Archivado en: 1. Libertad de expresión — gcruz @ 10:49 pm

La aplicación de la libertad de expresión es un tema que hoy en día aún es debatido. Pero también valdría la pena preguntarse si dicha libertad realmente ha existido dentro del entorno mexicano y si se ha sabido manejar en las pocas semanas que han transcurrido en el presente año.

 

En el artículo 19 de la “Declaración Universal  de los Derechos Humanos” se plantea que “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”

 

A pesar de que se tenga el derecho de manifestar un punto vista de algún tópico, es necesario recalcar que hacer esta clase de cosas ha llegado a tener sus consecuencias, además de un impacto en los medios de comunicación masiva. Con todo esto pareciera que muchas veces no se ha seguido al pie de letra lo que dice el artículo antes mencionado.

 

Recientemente ha habido ciertos casos en México que han sido acusados por hacer uso de la censura en los medios de comunicación. Como ejemplo a citar está el inesperado despido de Carmen Aristegui del programa radiofónico Hoy por Hoy.

De acuerdo a Lorenzo Meyer, el caso de la reconocida periodista es un claro indicador de que las cosas no marchan de la manera adecuada, debido principalmente a las presiones de los empresarios y malestar de políticos. El historiador también puso como punto de referencia en materia de censura la decisión de la Suprema Corte de no considerar que el Gobernador de Puebla, Mario Marín, había violado las garantías individuales de una periodista que denunció los abusos de pederastas con poder económico y político.

Sin embargo, tampoco se debe pasar por alto que otro de los métodos que se han usado para aparentemente aplicar la censura, es el de limitar la libertad de expresión por medio del asesinato a periodistas. Esto ha sucedido cuando ellos se dedicaban a informar acerca de situaciones relacionadas al narcotráfico o la corrupción política y económica, entre otros.

 Respecto a lo anterior, el presidente de la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC), el uruguayo Manuel Méndez, dijo que “no es posible la libertad de prensa en un marco de corrupción, de pobreza, de temor y de impunidad”. 

Muchas de estas problemáticas terminaron siendo suficientes motivos para que los diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD)  denunciaran esto ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), además de solicitar la presencia de Ignacio J. Álvarez, el relator especial para la libertad de expresión.

Tal como lo expresa la diputada perredista Valentina Batres Guadarrama al referirse que México vive un franco retroceso en materia de libertad de expresión, así como resaltar que desde la administración foxista han ocurrido hechos que se han visto implicados por las políticas que impiden a los ciudadanos ejercer la libertad de expresión y su derecho a la información.

Resulta realmente irónico que esto haya empeorado desde que el ex presidente Vicente Fox Quesada ganó las elecciones para la presidencia con el Partido Acción Nacional (PAN) y que aún en la actual presidencia que ejerce Felipe Calderón Hinojosa se de cada vez más una cierta tendencia de censurar a aquellos periodistas que no temen informarnos acerca de la verdad y de los hechos tal cual como sucedieron.

Gerardo Cruz F.

febrero 19, 2008

Libertad de expresión: invención democrática

Archivado en: 1. Libertad de expresión — palomacaballero @ 8:44 pm

Libertad de expresión: invención democrática

Archivado en: 1. Libertad de expresión — palomacaballero @ 8:43 pm

Estamos condenados a la democracia. Caída la disidencia el mundo contemporáneo se sujeta, aferrándose o resignándose al modelo democrático imperante. Obviando sus ventajas sobre los totalitarismos y despreciando el cinismo utópico, nos enfrentamos ahora a las cuestiones que un proyecto político, ideado hace más de 2 mil años, nos presenta.

Hemos nacido con libertad para expresarnos (y  con un montón de derechos más), esto no por  aparecer en el mundo, sino gracias a un sinfín de personas y revoluciones que a lo largo de la historia defendieron este ideal, la Constitución lo respalda, la mayoría lo avala y así, sin más ni más, gozamos de él.

Gozamos de él no por ser humanos, gozamos de él por ser requisito necesario (pero no bla, bla, bla) para una democracia. Esto es, si la ley protege el derecho no es precisamente porque valore extraordinarias, inteligentes o pertinentes las expresiones ciudadanas, sino que considera que son base de tan anhelado proyecto.

La democracia y sus planes suponen una sociedad comprometida y participativa, de ahí que se protejan sus expresiones, y en este punto los conocedores acuden gozosos a Habermas; sin embargo,  en la versión tercermundista del modelo, la aplicación resulta complicada. La teoría discursiva del pensador alemán discurre dando por hecho ciudadanos (primermundistas) que al expresar sus ideas, preocupaciones o inquietudes (privadas) en público, protagonizaran una discusión deliberativa con consecuencias directas en la gestión del Estado.

En México, donde nuestros ciudadanos son sutilmente diferentes a los alemanes por ejemplo;  no nos queda más que seguir el canon desde nuestra condición: propiciar el debate que conforme la opinión pública que a su vez tenga cabida en las instituciones de un Estado que las respalde.  Para lo anterior, se debe tener en claro en qué consiste semejante derecho y el por qué de su protección.

 El término “libertad de expresión” parece tener un sentido medianamente claro: somos libres para expresarnos, sin embargo esto no quiere decir que no existan normas que lo regulen. No puedo pregonar una cordial invitación para dar muerte a Bush, argumentando mi libertad de expresión.

 El derecho mexicano estipula que los ataques a la moral, los derechos de terceros, la provocación de un delito o la perturbación del orden público, restringen esta ley; una vez más, porque esta ley no protege nuestros increíbles hallazgos personales, ni nuestras más magníficas ideas, sino que pretende garantizar cuestiones que a la democracia le resultan indispensables, en teoría.

 De la pequeña ambigüedad que términos como moral, perturbación e incluso libertad puedan causar, no tiene caso hablar, lo que sí es pertinente resaltar es que para que un individuo pueda tener cualquier tipo de intervención en las decisiones del país, que nos involucran a todos, debe estar preparado para ello. La educación entonces, tiene un papel primordial en la preparación de ciudadanos con responsabilidad cívica, dispuestos a deliberar en lo público asuntos de carácter nacional. El grado de libertad de expresión en México (si es que tal cosa tiene grados), estará en correlación directa con la educación cívica de cada uno de los ciudadanos.

Así las cosas, el uso que hacemos de dicho derecho debe orientarse al debate y consenso, donde a través de ese implacable filtro que es el otro, se tomarán decisiones en conjunto que beneficien a la mayoría. En este y no en ningún otro sentido es como debemos entender la libertad de expresión y dignamente hacer uso de esta cortesía que la democracia tiene con nosotros.

febrero 18, 2008

Expresando Libertad

Archivado en: 1. Libertad de expresión — chuyvaldez @ 10:01 pm

Cada vez que alguien nos dice que seamos nosotros mismos, nos imaginamos nuestra primera cita, o el estar con alguien que potencialmente puede ser nuestra compañía de vida, también la primera entrevista de trabajo o simplemente al estar frente al auditorio dando una plática, cuando somos nosotros mismos somos libres, pero ¿en que sentido?

Puede que esa libertad nos traiga consecuencias, al estar frente a alguien que nos gusta puede que no le parezcan nuestros defectos, al estar en una entrevista de trabajo puede que no causemos una buena impresión, puede que frente al auditorio digamos algo que incomode a quienes nos escuchan. En sí hablar de libertad significa hablar de riesgos, tomar el riesgo de decir, hacer o actuar de cierta manera puede que nos cause problemas, aunque también muchas satisfacciones, pues no pretendemos algo que no somos y no hay nada que nos detenga, somos libres.

Si hablamos del primer escenario, donde los problemas toman vida, puede que terminemos muertos, puede que nos quieran callar, que nos quieran imponer, que nos quieran hacer ciertas cosas que no queramos, a fin de cuentas, existe la libertad, por parte de otra persona, a reprendernos. Pero si el segundo escenario, más satisfactorio, es el que vivimos, podemos denunciar, podemos aclarar, podemos valorar, podemos hacer un sinfin de cosas.

La libertad de expresión, hablando del periodismo, es esa dualidad de escenarios, nos puede traer problemas o llenar de satisfacciones.

A lo largo de los años se han visto diferentes pruebas de cómo si y de cómo no, la libertad de expresión se ejerce en México, se habla de censura y también de éxito, se habla de catástrofes y se habla de justicia, existe la muerte pero también la autonomía, existen un sinfín de comparaciones que hacen a estas tres palabras, una frase que dice mucho, pero que calla al mismo tiempo.

Es contradictorio cómo al llegar al punto donde se desea la libertad de expresión, ya que al ser periodistas siempre queremos ser independientes en lo que escribimos, tengamos que someternos a las reglas y directrices de un grupo editorial, que por intereses externos más que internos, nos fijan el camino y la manera en la que se deben redactar las notas.

 Es como querer ser objetivos al presentar una noticia y hacer un juicio al respecto, es como viajar sin salir del hotel, es como tener amigos y no salir de casa, es quedarte encerrado en la misma reja, sabes que existe un mundo exterior, pero no te dejan salir, no hay libertad, y para la materia a tratar, de expresión.

Si bien es cierto, los periódicos, noticieros, publicaciones, editoriales, revistas y demás grupos de información muchas veces tienen un criterio, una línea editorial por la cuál se guían, y puede que exista cierta subjetividad, y bien pueden ser opuestas, pero a final de cuentas lo que se escribe no es lo que en realidad se piensa, puede que exista un reportero muy hábil para captar pequeños detalles de juegos sucios en los grupos de poder, pero de que sirve si su información nunca verá la luz del sol al momento de estar en un estante de periódicos, pues por la falta de libertad de expresión, hace que los editores censuren esa noticia.

También es cierto que se ha hecho mucho por el periodismo mexicano, que sí existen ciertas, y solo algunas, libertades por parte de los editores para con sus reporteros, pero al momento de que algún periodista quiere expresar su punto de vista, y este atenta contra las relaciones que el jefe, o el grupo al que pertenece, tiene con las personas que serán criticadas, simplemente los callan, y esto va desde una simple llamada de atención, pasando por el despido injustificado de un buen elemento, hasta llegar al fallecimiento de un periodista más en función de sus labores.

Sí, en los últimos años de han hecho mejoras, se han abierto mas posibilidades, se han formado muy buenos periodistas, cada vez son mas las acciones que se toman en contra de quienes hacen algún mal a la sociedad, y es gracias a la noticia publicada en el periódico o los datos informados en el noticiero de la noche, pero debe haber una mayor conciencia de la libertad, ya que así, el beneficio será para todos, y no solo para unos cuantos.

La libertad de expresión marca un avance en el país que la ejerce, si lo que buscamos es mejorar, no hay que dar marcha atrás.

febrero 13, 2008

El atentado que nos concierne a todos

Archivado en: 1. Libertad de expresión — atorres25 @ 9:32 pm

Ana Lilia Torres

Este 2007 hemos sido testigos del aterrador ambiente de inseguridad que se vive en el país. Aquellos que tienen la labor de informarnos día con día los sucesos más importantes en México y el mundo, es decir los medios de comunicación, se han visto amenazados directamente por grupos de poder que obstaculizan su derecho a ejercer la libertad de expresión.

El cercenamiento de la libertad de expresión no sólo la constatamos en los medios de comunicación, sino también en las empresas, en las instituciones, en la familia. Todo aquél que tiene poder ejerce el manejo de información de acuerdo a su conveniencia y aquellos que están debajo de él se tienen que cuadrar o se verán sujetos a las consecuencias.

A pesar de esto, la importancia de los medios de comunicación es que éstos representan para la sociedad la ventana hacia el mundo, ya que estos cumplen con la función de proveer la información que nos concierne desde distintos ángulos y/o perspectivas.

En el informe de la 63ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa se establece que “los ataques del crimen organizado, la impunidad y las acciones emprendidas por algunos gobiernos de distintos niveles para controlar la prensa independiente, representan los peligros más evidentes para el libre ejercicio del periodismo”.

El ataque a la libertad de expresión por el narco, así como por poderes políticos y económicos del país tiene como consecuencia una sociedad que no posee un completo acceso a la información. Cuando el narco amenaza, secuestra y tortura a aquellos periodistas que sí se atreven a escribir acerca de la realidad que vivimos en el país, ocasiona que los medios no quieran cubrir ciertos temas que podrían resultar en una agresión hacia sus periodistas o a la misma empresa.

Cuando los periodistas se ven obligados a cambiar su línea editorial o renunciar por ir en contra de los intereses privados de ciertas empresas poderosas, como es el caso de Carmen Aristégui, se nos está negando el acceso a la información. Los retrocesos en materia de libertad de expresión no sólo son un atentado a los medios de comunicación, son un atentado a la sociedad y la democracia de México.

La elaboración de una legislación clara en cuanto a libertad de expresión es una de las tantas medidas necesarias que debemos de tomar para cambiar las cosas en este país. Pero aún existen otros temas igual o más complejos que debemos de tomar en cuenta referentes a la libertad de información.

Todos los medios tienen un tratamiento de la información que va de acuerdo con la línea editorial de la empresa a la que pertenecen. Es decir que la decisión acerca de qué temas se deben de tocar o no, o desde qué ángulo, se toman dependiendo de sus intereses privados. La medida en que éstos influyen en la toma de decisiones es mayor o menor dependiendo de qué empresa estemos hablando.

Como es prácticamente imposible legislar en contra de las propias empresas dueñas de los medios de comunicación, lo que nos queda es abogar por la legislación en materia de libertad de información que garantice la pluralidad en los medios de comunicación.

Esta es una lucha que los medios de comunicación y los periodistas tienen que encabezar con el apoyo de la sociedad, ya que esto nos afecta a todos. El deber del ciudadano es estar enterado y mostrar desaprobación cuando algo no le parezca adecuado.

febrero 11, 2008

Gracias, Vicente

Archivado en: 1. Libertad de expresión — yoluisfer @ 11:33 pm

 Por: Luis Fernando Valdés

El simple termino “libertad” nos remonta a épocas de batalla, como la Revolución Francesa, cuyos nobles fines eran justicia, igualdad y libertad, o la Independencia de México donde valientes hombres como Ignacio Allende, Jose Maria Morelos y Miguel Hidalgo lucharon con valentía y dieron sus vidas por la libertad de una nación que nacía, de una patria que estaba ávida de justicia, de un país que estaba harto del gobierno opresor de España,  de una Nueva España sedienta de libertad.

La libertad de expresión es una garantía fundamental para el ser humano, este derecho se encuentra en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la mayoría de los sistemas democráticos del mundo la señalan, de ahí emana la libertad de imprenta, la de libre tránsito, libertad de culto y de asociación.

Se ha hablado mucho de la libertad de expresión en México en los últimos años, en especial desde el año 2000, más específicamente desde el 2 de julio, el día que muchos llaman histórico para la historia contemporánea del país, el día que en que por fin se dio la alternancia del poder en la Presidencia de la República.

La época de Vicente Fox marcó un antes y un después en materia de libertad de expresión, al fin los columnistas, editorialistas, reporteros y hasta caricaturitas pudieron hacer su trabajo sin ningún tipo de censura, y esto no lo dicen las estadísticas, el INEGI o algún politólogo famoso, si no que todo el mundo se pudo dar cuenta de que desde el principio del sexenio se vivió un ambiente de libertad y de apertura en todos los medios de comunicación, el Gobierno Federal empezó a destapar como si fueran cloacas todas las irregularidades que había habido en los sexenios pasados, todos las malas jugadas que por los últimos 71 años habían gobernado a México. Y de ahí los periodistas como nunca habían tenido tanto acceso a la información se sintieron como pez en el agua para opinar, muchas veces hasta de mas, acerca de la vida política del país.

Exactamente un año después que Vicente Fox ganó las elecciones, el 2 de julio de 2001, el Presidente contrajo nupcias con la que había sido la vocera oficial de Los Pinos y pieza clave para el triunfo de Fox, Marta Saghún. Este hecho a mi parecer hizo que la prensa se excediera con la libertad de expresión y empezó a indagar y opinar de mas sobre la vida personal del entonces Presidente y de todos los políticos de aquellos años, que siguen siendo los mismos, solo que con otros puestos. Durante todo el sexenio Foxista hubo una apertura sin precedentes en la libertad de prensa escrita, radiofónica, y televisiva, con programas como El Privilegio de Mandar y Hechos de Peluche donde, de manera sátira y con un fino humor, representaban la vida política diaria del país.

      

En la televisión se vivió un fenómeno interesante, en 2002 con la llegada de los reality shows a México, Big Brother se convirtió en uno de los programas mas vistos de la televisión mexicana. En el panorama político tuvimos también reality shows inolvidables con cámaras escondidas grabando y sin un guión aprendido, como el de Carlos Ahumada, y conversaciones telefónicas grabadas como el del Gober precioso en aquel escalofriante caso que involucraba al empresario Kamel Nacif.

  

Recordemos noticias como las famosas toallas carísimas que se usaban en Los Pinos, los exuberantes vestidos de diseñador que usaba Martita en las fiestas oficiales, los viajes que hacia la pareja presidencial, el escandalo de los hermanos Bribiesca, hijos de la ex primera Dama, la llamada telefónica grabada en la que Fidel Castro “ventaneó” a Fox, los múltiples comentarios sin sentido del ex mandatario como el de Jorge Luis Borges, “los mexicanos hacen cosas que ni los negros”, “lavadoras de dos patas”, en fin, llenaría mas de 3500 palabras enumerando una a una las primeras planas que sacó Fox durante todo su sexenio.

Para unos pudo haber sido un exceso, para otros un castigo, para mi algo que algún día tenia que pasar y que Vicente Fox fue la triste victima y la prensa el victimario, pero eso sirvió para que la prensa ya no estuviera atada ni comprada al mejor postor, como antes, donde en los noticieros solo aparecían las notas que el “sistema” quería que aparecieran. Esto tuvo que pasar para que este país se formara y tuviera una libertad de expresión a la altura de países como Estados Unidos, Francia o Italia, donde la prensa es considerada una de las mas libres del mundo.

Vicente Fox es, o fue, un pilar de la libertad de expresión en México, aguantando todos los comentarios, burlas, y “periodicazos” con los que  todos los días lidiaba, aparte de esto, durante su sexenio se creó el Instituto Federal de Acceso a la Información, órgano único y sin precedentes en México, nuestros abuelos e inclusive nuestros padres jamás se hubieran imaginado poder saber el sueldo del Presidente y el de todos los servidores públicos.

Creo que todavía nos falta mucho para llegar a ser una nación de libre expresión total pero ya hemos dado el primer paso, el chiste es opinar, decir, comunicar, demandar un hecho con pruebas bien fundamentadas para que la Constitución nos ampare y vivir en un México de coherencia, respeto y libertad.

febrero 9, 2008

El precio del derecho ¡válgame Dios!

Archivado en: 1. Libertad de expresión — sorykinno @ 8:00 pm

 

En pleno siglo XXI, en medio del auge tecnológico y la guerra informativa, se suscitan hechos como el tan sonado caso Aristegui. En medio de una lucha por mantener los intereses, ya sabidos por todos, de la empresa…también conocida por todos (Televisa) se llegó a una sorpresiva pero premeditada decisión de NO renovar el contrato de la periodista, Carmen Aristegui, quien por cinco años estuvo conduciendo de 6 a 10 de la mañana, el noticiero Hoy por Hoy, transmitido en radio y televisión.

 

Ciertamente, la defensa de los beneficios para Televisa, se ha vuelto prioridad para los controladores informativos de dicha empresa, es por eso, que tras tener a una de las mujeres mas comprometidas con la calidad y pasión periodística, se le dejó el camino libre para continuar con su vocación fuera del programa e inclusive de las instalaciones.

 

Sabemos desde siempre, que decir las cosas sin pelos en la boca, y que le caiga el saco a alguien, siempre nos dejará con un montón de enemigos que estarán esperando ver caer nuestras cabezas, pero particularmente, es la época del arrebato informativo y formativo de la comunicación. Cada vez mas se confunde la línea entre lo permisible y lo prohibido, se sabe, sin duda alguna, pero en el caso de Aristegui, son pocos los que se atreven a cuestionar y criticar la mano que les da de comer, y en su caso, por mas valiente que uno sea, también se debe tener un poquito de sentido común y saber las consecuencias que representa hacer cosas que atenten contra nuestros propios intereses, pero lo hecho, hecho está, bien por ella.

 

La periodista demostró compromiso y fidelidad al campo de investigación al poner en claro, porque fue lo único que hizo, poner las cosas sobre la mesa y plantear la situación acerca de esta nueva reforma hacia la Ley Televisa, y con eso tuvo para sacarle canas verdes a los altos ejecutivos e involucrados y la pobre ya no tuvo mas remedio que asumir con lealtad la responsabilidad que conlleva el ser periodista y tener el compromiso con la gente.

 

Hay quejas y mas quejas acerca de este asunto, que claramente por mas que se hagan , no podrán cambiar la realidad en cuanto a materia de comunicación en nuestro país, al menos no por un buen tiempo, siempre es lo mismo, la empresa protegiendo sus intereses y los comunicadores utópicamente defendiendo la verdad y el contenido de la información, es bonito pensar en el cambio, ¿Quién se opne? pero también se poseen sueños y metas que tienen que solventarse de alguna u otra manera y alguien tiene que pagar por nuestros ideales.

 

 

Poder expresarnos libremente sin tener represalias es un sueño, podemos decir mentiras disfrazadas de verdad, pero la tendencia de decir verdades absolutas va aumentando conforme uno vaya arriesgando hasta el pellejo, ya es moda que para la inmortalidad, hay que pasar a la eternidad y si uno pasa a mejor vida quizá hasta le hagan caso a nuestras creencias, y si para detener este abuso por parte de empresas mediáticas que se creen intocables y los dueños del mundo es necesario morir, pues mientras se acostumbran a la pluralidad de pensamiento, a la crítica y persistencia no solo de los comunicadores sino a la voz del pueblo, morir será sinónimo de justicia y al mismo tiempo noticia.

 

La libertad de expresión va mas allá de un simple derecho que nos corresponde a todos como seres humanos y seres pensantes, y aunque existen medios de comunicación que quieren ahorrarnos el paso de “pensar” la manera mas sutil de hacerlo es a través de la difusión constante y exacerbada de información, y con la papilla sabor a noticia de cada día que nos dan, se va creando un sedentarismo mental que ciega nuestra capacidad de poder ejercer nuestro derecho.

 

 

Por Sory kinno

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