Lego Censum

Marzo 26, 2008

Una comedia “embarazosa”

Archivado en: Crítica cinematográfica, Uncategorized — raulrubiomoreno @ 2:40 am

Esta película es una comedia que basa su centro en su protagonista Juno, interpretado por Ellen Page, y como enfrenta a los 16 años, el hecho de quedar embarazada. La comedia dirigida por Jason Reitman, toca uno de los temas más observados en las nuevas generaciones, que son los embarazos no deseados, desde un punto de vista optimista y haciendo a la vez una crítica a la sociedad estadounidense. 

Datos como el inicio de la vida sexual en adolescentes a partir de los quince años, el apoyo para los abortos en EUA, la falta de información, el rechazo por un sector de la sociedad, la comprensión por parte de la familia, y la esencia irónica y sarcástica en la personalidad de la protagonista; hacen a la comedia digerible para cualquier público dejando una enseñanza, además de demostrar las consecuencias y dificultades ocasionadas por una embarazo a corta edad.

 Una historia en la que Juno va descubriendo poco a poco que todo tiene consecuencias, que existen cosas que parecen perfectas y no lo son, que siempre puede encontrar respaldo en su familia, su enamoramiento por el padre de su hijo después de haberlo manipulado, el apoyo incondicional de una amiga y que todo tiene solución; estos ingredientes son los que hacen entretenido al filme. 

En cuanto al aspecto técnico se refiere, los paisajes usados, la iluminación, los colores, los encuadres, la admirable dirección y el divertido guión, son los que perfilan a esta comedia a quedarse con el premio de la academia. 

Interesante, divertida, simpática, irónica, sin miedo de decir lo que piensa o siente, además de luchar por alcanzar lo que quiere son características que hacen a Juno protagonista de una excelente producción para asistir a las salas de cines y disfrutar con la seguridad de que saldrá de la sala con un buen sabor de boca y posiblemente una manera distinta de percibir situaciones como esta. 

El elenco formado por Ellen Page, Jennifer Garner, Jason Bateman, J.K. Simmons, Olivia Thirlby y Michael Cera son una garantía más de la satisfacción que obtendrá después de recorrer con la protagonista el crecimiento físico y emocional provocado por su embarazo.

Marzo 11, 2008

La nueva historia de Paul Thomas Anderson

Archivado en: Crítica cinematográfica — atorres25 @ 5:16 am

 Ana Lilia Torres

Con 8 nominaciones al Oscar, incluyendo mejor película del año, Petróleo Sangriento fue una de los filmes que se llevó la noche en la 80 entrega de la estatuilla de oro.

El número de premios recibido por el genial equipo que trabajó en la película parece poco representativo de la gran calidad de la misma. Además de hacerse acreedora al Oscar por mejor cinematografía, Daniel Day-Lewis logró cautivar al jurado, que le entregó la estatuilla a mejor actor.

Su controversial método de actuación, que siempre ha llamado la atención de los medios, incluye rumores acerca de la manera en que éste decide no salirse del personaje durante el tiempo que se está rodando el filme, aún en los momentos de descanso. John C. Reilly afirma que durante la filmación de Pandillas de Nueva York, a pesar del terrible frío que hacía en la locación, Day-Lewis se rehusaba a vestir otro abrigo que no fuera el del personaje, argumentando que las chamarras que le ofrecían no existían en el siglo XIX. A consecuencia de esto, estuvo a punto de enfermar de pulmonía hasta que a regañadientes aceptó tomar antibióticos para combatirla.

Su dedicación, obsesión y perfeccionismo en la interpretación, ha llevado a Daniel Day-Lewis a realizar profundas mutación para convertirse en el personaje de cada una de sus películas. Incluso, en repetidas ocasiones ha comentado en entrevista que le cuesta meses separarse de su personaje después de finalizar grabaciones. De ahí que Day-Lewis continúe hablando en entrevistas del personaje, Daniel Plainview, en primera persona.

La manera en que se adueña de los personajes es admirable, por lo que sus interpretaciones seguramente pasarán a la historia del cine. Su presencia en cualquier película prácticamente garantiza su éxito por su magnífica actuación y compromiso.

Por otro lado, la actuación de Paul Dano, quien acompaña a Day-Lewis en algunas de las escenas más importantes de la película, es formidable. Aún desde antes de su interpretación en Little Miss Sunshine hemos presenciado el crecimiento de este actor de 23 años; edad que el público no detecta, pues lo que ve es a un predicador embriagado por el poder que tiene sobre un pueblo enfermo de fanatismo. A su vez, el personaje funciona como una afrenta directa a aquellas religiones que han llevado a cabo este tipo de actividades para mantener idiotizada a una comunidad, exigiendo la reflexión de los espectadores con respecto a estos temas.

En suma, tal y como lo asevera Day-Lewis cada vez que ha recibido un premio por su actuación, en gran medida la genialidad del filme se debe a Paul Thomas Anderson. Un director que ha producido películas de alto nivel, inteligentes y bien logradas, siempre con un reparto excelente y actuaciones deslumbrantes y conmovedoras. Desde Boogie Nights, también Anderson ha madurado su habilidad de reproducir y capturar la tragedia humana, la imperfección y corrupción en el hombre a través de historias complejas.

Petróleo Sangriento es una película sobre un petrolero y la transición hacia la corrupción de su espíritu que se ve afectada por el orgullo, egoísmo, la ambición y soledad. Su título original (la traducción en español no es atinada), es un cínico aviso al público sobre el destino de Daniel Plainview, quien su irónico apellido denota la complejidad de su naturaleza.

Marzo 9, 2008

SWEENEY TODD

Archivado en: Crítica cinematográfica — alillo @ 6:59 am

SWEENEY TODD Nominada a Mejor Actor Principal por Johnny Depp, Mejor Dirección Artística por Dante Ferretti y Mejor Diseño de Vestuario por Colleenn Atwood y solamente gano el Oscar a la mejor Dirección de Arte. Esta película de Tim Burton es una adaptación al cine de un musical y es protagonizada por Johnny Depp y por la esposa de Burton Helena Bonham Carter. Ellos dos han trabajado en varias películas de este famoso director y es la sexta aparición de Depp en películas del mismo.  Esta película debió de haber ganado las tres nominaciones y muchas otras más. Es una de las mejores películas de Tim Burton, una película asombrosa pero sin perder el típico estilo de este director. Se presentan unas actuaciones fabulosas, unos vestuarios muy bonitos, vestuarios que se utilizaban solo por segundos y aun así estaban hechos a la perfección y una dirección de arte espectacular, con unas secuencias muy bien realizadas. La actuación de Depp como siempre fue asombrosa, se dedico tanto a su papel que salio a la perfección y con otra persona no pudo salir mejor. Johnny Depp debió de haber ganado el Oscar al mejor actor como en otros premios como en los Golden Globe Awards. En esta ocasión le toco ganar el premio a otro actor que no demerito su trabajo pero creo que la forma de trabajar de este talentoso actor no se compara a la de muchos otros que pueden ser actores pasajeros pero ninguno como este. La dirección artística esta hermosa, los contrastes de los colores, las secuencias, las tomas, todas son de admirarse y comparado con otras dos o tres películas nominadas al Oscar que vi en el cine no tienen nada que hacer al lado de Sweeney Todd. El vestuario, vestidos como el que sale menos de un minuto, el blanco que aparece en el sueño de Ms. Lovett cuando se hace a la idea de tener una familia con Todd, son en verdad espectaculares y salen una nada en la película, hasta los detalles mas insignificantes fueron cuidados.  El maquillaje, la utilería, la música, todo estaba perfecto para que esta película fuera una de las mas nominadas y de las ganadoras en la noche de los Oscares. Para que fuera una de las más aplaudidas y de las más criticadas y sobretodo de las mas esperadas. Es una película altamente recomendable, un poco sangrienta si, pero una película excelente, hecha con todo el humor típico de Tim Burton y con uno de los mejores actores a nivel internacional.      

Marzo 8, 2008

Cuando las balas no son de plomo…

Pareciera una película western cualquiera de décadas atrás. Sin embargo “No Country for Old Men”, ganadora del Premio de la Academia a Mejor Película lleva suspenso y tensión entre los mismos personajes y la historia que mantiene la atención del público.

Tiene un inicio muy bueno, vaya que atrae cada caracterización, incluso impresionan las miradas o comportamientos de Javier Bardem y que lo hizo merecedor al Oscar como Actor de Reparto, aunque durante toda la historia no se define claramente el protagonismo de los personajes como el Sheriff o Llewelyn Moss. 

Al avanzar en la historia dejan muchos cabos sueltos en el que el espectador echa a volar su imaginación, aunque no resulte lo que supondría a pasar. El hecho de utilizar sarcasmo, frases graciosas evita que se hagan tediosas las circunstancias que se están presentando como jugar con el azar y la moneda, el ayudante del sheriff, entre otras.

Incluso comentarios directamente para los mexicanos (como eran de esperarse) y que causan risa al espectador de esta nacionalidad. Por lo mismo, se realizó una buena adaptación a la situación de México con Estados Unidos, incluso por el establecimiento en la frontera que hacen en la película.

Hacen un buen manejo de la cámara, es de reconocer la dirección de fotografía con la que trabajaron y que hace ver lugares más allá del primer plano, además del cuidado que tuvieron de manejar expresiones en concreto de los personajes, momentos y lugares precisos.

Pero un retroceso en la credibilidad del cine es que llega un punto en que ya no crees tantas balaceras, accidentes, golpes, entre otros y que los involucrados salgan caminando, sin olvidar que como en toda “buena” historia hay muertos de por medio.

Lástima de los últimos minutos en donde se pierde la atención de los espectadores generando un final flojo, no entendible y al ver la cara del público en el cine fue de incertidumbre o realmente ignoraban si había finalizado hasta que aparecen los créditos.

Al perderse el ritmo de la película generó falta de atención por lo que es de esperarse que careciera de un punto atractivo para cerrar con broche de oro, además que involucra mucha sangre, muertos y una que otra sorpresa.

Es una película muy buena en general, entretenida y te mantiene atento a lo que estás viendo, reiterando que es una lástima esos minutos finales. Esta consideración tal vez la hubiera establecido en una película Excelente de los últimos años.

Marzo 6, 2008

Petróleo Sangriento pero Justificado

Archivado en: Crítica cinematográfica — jjsaldivar @ 4:30 am

A pesar de que su temática es completamente anacrónica desde el punto de vista literal, Petróleo Sangriento (There Will Be Blood) se produjo sobre un guión que logra integrar la esencia de una temática vigente en un contexto arcaico utilizando como elemento central la polémica que trae consigo el petróleo.

 

Con una cinematografía impecable, Robert Elswit logra mantener secuencias y cuadros completamente estéticos que guían la trama de una manera muy interesante.

 

El uso de la cinematografía en la cinta presenta una manera mas digerible de profundizar en elementos de la misma trama, todo desde un punto de vista muy artístico.

 

Este ultimo, en combinación con el trabajo de composición musical de Johnny Greenwood, guitarrista de la banda Radiohead, y el cual mantiene la misma línea innovadora y significativa que distingue el trabajo del autor, logra un producto único que trabaja paralelamente con la historia en la perspectiva del espectador.

 

Hay elementos imperfectos en el desarrollo del guión, el cual puede resultar cansado, este narrando la historia de un hombre que se dedica a instalar pozos petroleros y que, junto con su hijo, construye un imperio gracias a su participación en la extracción del petróleo de un pueblo.

 

Realmente, el tema central de la película es mas profundo, pues poco a poco integra la idea de cómo el petróleo corrompe a la gente, esto en el caso del protagonista, Daniel Plainview, interpretado por Daniel Day Lewis.

 

Junto con la cinematografía, lo mejor de la película es la apasionada actuación de Day Lewis, sin duda tenían que ganar el Premio de la Academia para en estas dos categorías, aunque Atonement también le hace la lucha en el área cinematográfica.

 

La transición por la que pasa Plainview en la historia no pudo haber sido mejor personificada, al igual que la personificación del sacerdote Paul Sunday por Paul Dano, lo cual es curioso ya que ambos actores interpretan personajes con su mismo nombre.

 

La cinta está adaptada por el guionista y director Paul Thomas Anderson, conocido por su gran trabajo en películas como boggie Nights o Magnolia.

 

En este caso, Thomas Anderson tomó la novela Oil¡ de Upton Sinclair e hizo una adaptación a cine que probablemente es culpable de un desarrollo un poco lento, pero que en mi opinión es el único resultado de hacer una buena adaptación de este tipo, pues se debe a que el guionista se esta centrando también en los detalles para que la historia no pierda su calidad.

 

No he tenido la oportunidad de ver No Country For Old Men ni Michael Clayton, pero en lo que se refiere a There Will be Blood, Juno y Atonement las nominaciones fueron asertivas.

 

Las tres cintas buscan la innovación de una manera muy original, se centran en elementos que consideran de peso y utilizan elementos de distanciamiento para guiar al espectador o cumplir con normas establecidas y tienen como resultado, tras una gran producción una película que probablemente llegará a ser un clásico en su género.

 

Bien es cierto que la tendencia de la Academia a nominar películas de mucho drama, crudas y violentas se dio a notar en la pasada 80ª entrega el pasado 23 de Febrero, pero considero que en estos casos, cuando los elementos artísticos y cinematográficos pesan tanto, la crudeza es justificada.

Marzo 5, 2008

Petróleo Sangriento

Archivado en: Crítica cinematográfica — eduardomont @ 7:05 pm

 

Eduardo Montemayor Villarreal

Petróleo Sangriento (There Will be Blood) nace y muere como el retrato fílmico de Daniel Plainview, empresario petrolero hecho en la casualidad, que durante 158 minutos sintetiza su vertiginoso ascenso por el boom de crudo californiano a principios del siglo XX. Ascenso que sobre todo, no pudo ser gratuito.

Plainview, interpretado por Daniel Day-Lewis, es un hombre trabajador que rumbo 1898 ocupó sus días expuesto a la crudeza del sol y obsesionado por sacarle plata a tierras semidesérticas. Sucedió que esas superficies áridas escondían océanos de crudo y entonces, como regalo firmado por el destino, Daniel inició carrera petrolera.

Acompañado en principio por la suerte, Plainview logró poner nombre entre los hombres exitosos de la época siguiendo fielmente su astuta disciplina comercial: ser oportunista, jugársela listo comprando barato a viejos ancianos sus acres llenas de petróleo y mentir guardando las apariencias lo más posible.

El filme, conforme pasan los minutos, aterriza una relación protagonismo – antagonismo interesante, acaso sui géneris. Mientras que el protagonista del relato es Daniel, figura típica del empresario codicioso, el antagonista tiene rostro en Eli Sunday (puesto en vida por el actor Paul Dano), joven religioso líder de una nueva fe llamada Tercera Revelación.

La narrativa desarrolla varios episodios Plainview contra Sunday que exponen por igual vileza y humillación.

Daniel está convencido que Sunday es un falso predicador ocupado en montar un culto con actuaciones exageradas frente sus fieles seguidores. Eli está convencido que Plainview es un mentiroso, con una deuda eterna de cinco mil dólares hacia la Iglesia de la Tercera Revelación.

Ambos tuvieron punto de razón, ambos fueron igualmente timadores y avergonzados grotescamente como pago por sus pecados.

Así mismo, ocupa buena parte del filme los encuentros de Plainview con esa hermana fea de la suerte llamada tragedia. Contar cada encuentro sería terminar el relato.

Petróleo Sangriento es la quinta producción de Paul Thomas Anderson, aquella mente brillante que escribió Magnolia encerrado en una cabaña durante dos semanas y que luego rumbo el 2002 ganó una Palma de Oro (Festival de Cannes) por su dirección en Drunk-Punch Love.

La visión de Anderson para Petróleo Sangriento agradeció la influencia de dos creadores norteamericanos notables durante el siglo XX. Primero, el guión es una vaga adaptación de Oil!, novela escrita por Upton Sinclair sobre la vida de un joven petrolero estadounidense. Segundo, está El Tesoro de Sierra Madre, clásico dirigido por John Huston.

Cada día que Anderson pasó escribiendo el guión del filme fue acompañado por una noche viendo El Tesoro de Sierra Madre. Sin la figura de John Huston, seguro la narrativa de Paul Thomas hubiera tomado otros rumbos. Al final del camino, Daniel Plainview y Fred Dobbs (el protagonista de Huston) eran partícipes del mismo sueño, ése de sacarle dinero a la tierra.

La actuación de Day-Lewis vale por sí misma pagar el boleto de entrada al cinema. El papel del empresario californiano fue pensado y confeccionado a medida de sus habilidades histriónicas.

Efectivamente, la interpretación valió el premio a Mejor Actor por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, el famoso Óscar que seguro tendrá mención en toda portada de la edición DVD.

Punto y aparte quedó el soundtrack de Jonny Greenwood. El guitarrista de Radiohead concretó una aclamada segunda colaboración para la pantalla grande. Luego de volver a romper la escena alternativa con In Rainbows (nueva producción del grupo inglés), ahora la participación musical de Greenwood apunta para venderse en grande.

Petróleo Sangriento seguramente quedó lejos de ser la mejor producción del año. Se requiere mucho más que un guión bien escrito y un protagónico bien interpretado para imprimir la película perfecta. Quizá La Encafandra y la Mariposa de Julian Schnabel debió ocupar su lugar en las nominaciones de la Academia para Mejor Película. Quizá.

Sin embargo, la mancuerna formada por Anderson y Day-Lewis amerita ser disfrutada. Cualquier amante del drama cinematográfico que haya perdido oportunidad de verla en salas comerciales debería echarle una mirada al DVD a estrenarse durante abril.

Óscar se viste de oro negro

Archivado en: Crítica cinematográfica — gabrielara @ 6:42 pm

por Gabriela Lara 

Petróleo Sangriento (There will be blood), nominada a ocho premios Óscar y ganadora de dos premios en las categorías de mejor fotografía para Robert Elswit y mejor actor para Daniel Day-Lewis, es una película sobre el ascenso de un minero al poder y su desmedida ambición al descubrir yacimientos de petróleo.  

La película comienza en el año de 1898, Daniel Day-Lewis encarna a Daniel Plainview un minero que encuentra petróleo y toda su perspectiva de vida cambia, al mismo tiempo que adopta al huérfano H.W., personificado por el pequeño actor Dillon Fraisier, para dar una imagen de hombre de familia. La trama se complica y tensa cada vez más cuando Plainview recibe información de que en un rancho de Little Boston, California hay petróleo, es ahí donde conoce a Eli Sunday, interpretado por Paul Dano, el joven reverendo local con sus propias ambiciones. A medida que el filme avanza nos podemos dar cuenta de que cuando Plainview comienza a ver ganancias y buenos resultados se convierte en un hombre movido por la ambición, el odio y la venganza, un hombre que pierde todo el sentido de proporción con las personas y solo se enfoca en él. 

Paul Thomas Anderson es el director y productor de esta magnífica película, así mismo, él fue quien adaptó la novela de Upton Sinclair, Oil! El director de películas como Magnolia, Boggie Nights y Embriagado de Amor, entre otras, es sin duda alguna uno de los mejores cineastas norteamericanos de su generación debido a su gran técnica y originalidad. Sus filmes casi siempre nos muestran suburbios americanos y sus personajes son a menudo gente que de cierta manera tiene que aprender asimilarse en una clase social o en un ambiente familiar.   

El potente lenguaje cinematográfico de esta película se debe a las diferentes técnicas usadas frecuentemente por Anderson, tales como el uso de tomas largas y sin cortes y el uso de la cámara en movimiento. 

Este filme es una combinación de imágenes tensas con sonidos y música angustiante, así como diálogos llenos de sarcasmo y humor negro. Jonny Greenwood, guitarrista de Radiohead y multi-instrumentalista por excelencia, es el compositor del soundtrack.  La música de esta cinta es clásica contemporánea, es un ensamble de cuerdas y piano, y aparte de elevar la tensión en cada una de las escenas, las llena de misterio, poesía, tristeza y melancolía. 

La interpretación de Daniel Day-Lewis es sin duda excelente, esto debido a su profunda y exhaustiva preparación para su personaje, cosa que hace con cada una de sus películas, y aunque si bien  es su actuación la que más brilla y le valió un Óscar, son las interpretaciones del joven Paul Dano como Eli Sunday y de Dillon Fraisier como H.W., los otros dos pilares que sostienen el filme a lo largo de sus 158 minutos.   

La sensación que me deja está película es que todo aquel que se cruza con el petróleo, ese oro negro, se corrompe, y se transforma en un ser humano artificial y adicto al poder.

CORTE A – Negros

Archivado en: Crítica cinematográfica — chuyvaldez @ 4:08 am

Por Chuy Valdez

Las películas policíacas nunca han sido mi fuerte. Elegir una película que se adapte a mis gustos no es tarea sencilla. Las entregas del Oscar no las veo todos años. Si.

La misma sensación que puede causar leer el párrafo anterior es mas o menos lo que sentí al momento en que Tommy Lee Jones terminó de dar su monologo (que francamente no recuerdo de que hablaba) y la pantalla se fue a negros, como si hubiera un salto enorme en la edición de la película.

Ofrezco una disculpa si arruine el final para quien lea la reseña y no haya visto Sin Lugar Para Los Débiles (No Country For Old Men).

La historia cuenta las travesías de Llewelyn Moss (Josh Brolin) un hombre que vive en el sur de Texas y en un rato de tiempo libre encuentra dinero producto de un intercambio mal logrado en el desierto por narcotraficantes mexicanos, y que a partir de esto Anton Chigurh (Javier Bardem) un psicópata asesino va en busca de Moss para quedarse con el dinero, bajo ciertas circunstancias.

Es indiscutible que el guión de esta película haya sido galardonado con la máxima presea cinematográfica, la verdad es muy bueno, pero en si la película no es lo mejor que se haya producido en años.

A decir verdad, la competencia este año en los Oscares no fue la mas reñida, las películas nominadas no creo siquiera hubieran estado nominadas contra los blockbusters de los últimos años, era fácil ganar en estas circunstancias.

A mi me falto ritmo, la trama te cautiva pues tiene tintes de suspenso, saber que va a pasar después, pero las escenas llegan a dormir, a mi parecer la película es lenta en las escenas, no tiene un ritmo muy apreciable, aunque nunca deja cabos sueltos.

Pero le damos crédito, la película es buena, las actuaciones son excepcionales, las locaciones muestran el sur tal y como es, la fotografía es esplendida, en fin es una chulada de película, mas a mi parecer le falto algo.

Por otra parte, el hecho de que la competencia por el oscar no haya sido tan reñida como en años anteriores puede que haya ayudado más a esta película a ganar. Este año no fue bueno para la industria, puede que se hayan producido buenas películas, pero la taquilla cinematográfica no vio reflejado un buen resultado de las exhibiciones hechas a lo largo del 2007.

 También la huelga de los escritores puede que haya generado poca expectativa sobre la misma ceremonia, y por eso no atrajo la atención debida hacia las películas hechas durante el año.

Puede que uno como espectador comercial espere que haya películas muy sonadas en la categoría a mejor película, pero aunque no las haya habido, creo que las nominadas fueron solo lo rescatable y no lo mejor.

 Muchos en lo personal me critican por no ser un habido del cine sofisticado, y puede que mi mente no descifre muchas veces las tramas complicadas, y si me considero un fiel fanático del cine comercial. Esta pelicula es buena, pero después de Million Dollar Baby, The Departed, The Lord of the Rings: The Return of the King y Chicago por mencionar las mas recuientes (Crash no fue tan buena) no es lo mejor.    

 

Marzo 3, 2008

Con lugar para los ‘débiles’

Archivado en: Crítica cinematográfica — llozano5 @ 6:07 pm

Lorena Lozano

La ley del ‘débil’ imperó en la 80 entrega de los premios Óscar. Sin Lugar Para Los Débiles (No Country For Old Men) se coronó al ganar cuatro estatuillas doradas en las categorías de mejor película, mejor dirección, mejor guión adaptado y mejor actor de reparto.

Bajo la dirección de los hermanos Ethan y Joel Coen y con las actuaciones de Tommy Lee Jones (Ed Tom Bell), Javier Bardem (Anton Chigurh) y Josh Brolin (Llewelyn Moss), Sin lugar para los débiles es el filme del año.

La producción cinematográfica mantiene en suspenso al espectador durante los 122 minutos de su exposición. La trama de la película, basada en un libro de Corman McCarthy, es tan intensa que pestañear es imposible, conversar con el de junto es impensable, y pararse del asiento es un pecado.

Segundo a segundo, Sin Lugar Para Los Débiles atrapa a la audiencia con la historia de Llewelyn Moss, un cazador que descubre los cuerpos inertes de dos grupos de narcotraficantes que se enfrentan tras una negociación fallida y, junto a ellos, un cargamento de droga y un maletín con dos millones de dólares.

Tomar el dinero y dejar evidencia de su acto, provocan que Llewelyn sea perseguido por los capos de la droga, en específico por Anton Chigurh, un matón a sueldo que sigue su rastro con vehemencia.

Chigurh, de personalidad demente, es interpretado por Javier Bardem, primer español en ganar la estatuilla del Óscar, quien a pesar de figurar como actor de reparto deja bajo la sombra de sus reflectores el trabajo de Tommy Lee Jones y Josh Brolin.

La caracterización de Bardem es magistral, mantiene la atención y la tensión del público en todo momento, pues conforme se narra la historia no se sabe qué esperar de su personaje. ¿Un psicópata con principios?, difícil de comprender, pero real en la ficción que representa.

El arco de cambio que sufre Chigurh es tan marcado, que su presencia es de temerse; las ideas que cruzan por su mente son imperceptibles y confusas, lo que desconcierta y a su vez mantienen despierto al espectador, quien sigue religiosamente los asesinatos con y sin razón de Anton.

El perfil psicológico y los rasgos físicos de Anton Chigurh son escalofriantes; su modo de vestir y su corte de cabello son piezas claves de su personalidad que nadie puede pasar por alto.

La actuación de Josh Brolin es intrépida e increíble por el mismo rol de víctima que representa, mientras que la participación de Tommy Lee Jones es plana y relevante en ocasiones; no obstante ni la actuación de Brolin y Jones es comparable con la Bardem, pues de principio, sus personajes no lo son.

La estructura dramática de Sin Lugar Para Los Débiles está bien planeada y logra con mantener el ritmo desde el detonador de la historia hasta el clímax y la resolución del conflicto.

El argumento del guión presentado está basado en un hecho cotidiano en el núcleo del narcotráfico que tiene lugar en la zona fronteriza entre México y Estados Unidos. La realidad se presenta cruel, lo cual resulta atrayente para quienes desean conocer ‘sin censura’ el ámbito en el que se desenvuelven los hechos.

Una historia realista aunado a una producción impecable y actores de primera línea son las claves del éxito del filme de la pantalla grande que, va más allá del objeto del entretenimiento y, lleva al espectador al análisis crudo de un mundo en el que no hay lugar para los débiles.

La ley del más fuerte es la que impera, y aunque resulte una paradoja, Sin Lugar Para Los Débiles logró ocho nominaciones al Óscar y ganó cuatro, con lo que demuestra que la debilidad sólo la lleva en el nombre, porque en verdad ¡qué grande es!

Happy endings

Archivado en: Crítica cinematográfica — palomacaballero @ 6:45 am

Que cada cabeza es un mundo es una cuestión de dominio popular, las particularidades que distinguen a los individuos son innegables aun a pesar de la tan acusada masificación de la sociedad. Sin embargo existen aspectos que como seres humanos nos agrupan, me refiero, no simplemente necesidades vitales, sino a las cuestiones que nos hacen conscientes de que a pesar de la diversidad, los otros también son nuestros semejantes. Los temas universales son aquellos que involucran a la mayoría de los seres humanos sin importar su condición: las relaciones humanas, la muerte, el amor, la introspección, y algunos pocos más. Si la industria cinematógrafa busca realizar películas taquilleras, debe tener en cuenta, entre otras cosas, que la temática de sus productos debe afianzarse sobre temas universales, lo que de ninguna manera implica que en pro de esa universalidad pierda las particularidades, más aún, para que el público pueda identificarse con estos temas, se deben plantear de la manera más específica posible. Esta fórmula puede ser comprobada a través de los clásicos de la literatura: el amor de un padre a su hijo a pesar de todo, se arquetipó cuando Príamo se hinca ante Aquiles para rogarle que le regrese el cuerpo de su hijo, a quien Aquiles fúrico acababa de dar muerte. Cualquier padre puede empatizar e  identificarse con esta escena, a pesar de tener un total desconocimiento del s. XVII a.C. o lo que significa estar en medio de una guerra entre aqueos y troyanos. Los ejemplos continúan: aquel señor que padecia de sus facultades mentales y que se hacia llamar Don Quijote de la Mancha, el fresa que “no se hallaba” (Hamlet), la prostituta enamorada (la señorita Gautier), el insensible ese que no lloró en el funeral de su madre y que un buen día decide matar porque tenía calor (Meursault), etc, etc, etc. Este año Juno, película nominada en los Oscares a mejor actriz principal, mejor dirección, mejor guión original y mejor película; retoma uno de esos temas universales, para presentarlo de manera actual. La situación de Juno (Ellen Page) es la de quien al enfrentarse al mundo se percata del caos e intenta darle una salida a su situación. A sus 16 años, el embarazo lleva a Juno a tomar la decisión de dar a su hijo en adopción, ella quien parece tener una vida más o menos estable, se encuentra frente a una situación de incertidumbre que trata de resolver a partir de su experiencia y de lo que considera la mejor opción. Sin embargo, se presentan eventos que hacen que Juno se percate del desorden del mundo, y que a pesar de que en torno a él se puedan construir planes, cualquier cosa puede pasar.El tratar de descifrar el mundo ante un primer enfrentamiento que destabiliza y mueve una concepción del mundo, que se presumía clara, es un tema que abarca a los seres humanos en general. Si a esto añadimos que la solución que Juno da a este, su  primer conflicto el mundo, es la solución ideal para muchos: aceptar el mundo tal cual es, con su desorden y su caos, y a partir de esta aceptación aprender a vivir con la única certeza de que todo puede pasar y que además sabremos aceptarlo; se entiende el éxito que la temática de la película puede tener. Así, el final feliz de Juno, viene dado por la aceptación de la incierta realidad y por la manera en la que se resuelve este conflicto “favorablemente” para todos los involucrados; esto es, el final de la película no es precisamente el final que la gente espera o desea de sus vidas, sin embargo, es el feliz final, que bajo ciertas circuntancias tiene cabida. No es la lucha por lograr la vida que deseamos, sino la de la que podemos tener desde nuestra individualidad, la que conmueve y logra reflejar los anhelos humanos.

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