En el mundo hay países que sienten la necesidad de proteger a otros más pequeños. El cuarto más grande del mundo (territorialmente escribiendo) regresó para alterar la estabilidad espiritual de una parte de ese espacio: el Tíbet.
Desde años, China ha ejercido gran influencia, tanto en el ámbito tecnológico como en la política en aquellos países de oriente, buscando el acercamiento entre las ciudades, conectando las diferentes creencias, tratando de unificar a los asiáticos.
Sin embargo, estando en la cima del mundo, por su ubicación geográfica, Tíbet ha tenido cambios políticos que afectan la estabilidad de sus miembros. Esta zona, se caracteriza por su enfoque espiritual, por lo que el Dalai Lama, tiene muchos seguidores: su ideología o creencias.
Tal vez, la filosofía de los Lamas, no va de acuerdo con el régimen comunista que se mantiene en China. Pero hay que considerar que Tíbet forma parte de ese gran país.
Para poder estrechar las relaciones, hay que encontrar puntos en común que fortalezcan a los miembros, ciudadanos que nacen y pertenecen a esos lugares y que están en la búsqueda del crecimiento del país.
Por más que países de la Unión Europea o América, estén intentando arreglar los lazos políticos entre China y Tíbet, por los problemas o disturbios de hace unas semanas, deben aceptar que son asuntos internos, y que sólo en ese país se pueden solucionar.
Tales conflictos sociales, políticos o religiosos, existen desde hace muchos años, por las dinastías, gobiernos o régimen; pero últimamente salió a relucir el problema, por el acercamiento de los Juegos Olímpicos Beijing 2008.
Este acontecimiento, esperado por muchos y visto por millones de personas alrededor del mundo, se está nublando por este asunto que puede derivar en una ruptura de la tradición deportiva.
Las Olimpiadas son un evento de unión de culturas por medio del deporte y este problema, puede ser un reflejo de lo que sucede y que no lo vemos en el día a día. El mundo entero está teniendo información limitada sobre el hecho, por lo que surgen especulaciones y dudas de lo que realmente está pasando.
Realmente, tengo poca afición por saber de los asiáticos, al menos que saquen algo nuevo en tecnología. Pero es una parte del mundo que quieras o no, debes estar al tanto y que cualquier movimiento en falso, puede afectar no solo la estabilidad política y social de aquella zona oriental, sino que repercute en los contactos comerciales hacia el exterior de China.
Falta esperar, que los Lamas respeten las ideologías y viceversa. Mientras tanto, es posible observar que muchos quieren “solucionar” este problema, pero solo los involucrados, son los únicos que pueden dar un paso adelante y espero que podamos disfrutar con éxito los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008.