Lego Censum

Marzo 11, 2008

La nueva historia de Paul Thomas Anderson

Guardado en: Crítica cinematográfica — atorres25 @ 5:16 am

 Ana Lilia Torres

Con 8 nominaciones al Oscar, incluyendo mejor película del año, Petróleo Sangriento fue una de los filmes que se llevó la noche en la 80 entrega de la estatuilla de oro.

El número de premios recibido por el genial equipo que trabajó en la película parece poco representativo de la gran calidad de la misma. Además de hacerse acreedora al Oscar por mejor cinematografía, Daniel Day-Lewis logró cautivar al jurado, que le entregó la estatuilla a mejor actor.

Su controversial método de actuación, que siempre ha llamado la atención de los medios, incluye rumores acerca de la manera en que éste decide no salirse del personaje durante el tiempo que se está rodando el filme, aún en los momentos de descanso. John C. Reilly afirma que durante la filmación de Pandillas de Nueva York, a pesar del terrible frío que hacía en la locación, Day-Lewis se rehusaba a vestir otro abrigo que no fuera el del personaje, argumentando que las chamarras que le ofrecían no existían en el siglo XIX. A consecuencia de esto, estuvo a punto de enfermar de pulmonía hasta que a regañadientes aceptó tomar antibióticos para combatirla.

Su dedicación, obsesión y perfeccionismo en la interpretación, ha llevado a Daniel Day-Lewis a realizar profundas mutación para convertirse en el personaje de cada una de sus películas. Incluso, en repetidas ocasiones ha comentado en entrevista que le cuesta meses separarse de su personaje después de finalizar grabaciones. De ahí que Day-Lewis continúe hablando en entrevistas del personaje, Daniel Plainview, en primera persona.

La manera en que se adueña de los personajes es admirable, por lo que sus interpretaciones seguramente pasarán a la historia del cine. Su presencia en cualquier película prácticamente garantiza su éxito por su magnífica actuación y compromiso.

Por otro lado, la actuación de Paul Dano, quien acompaña a Day-Lewis en algunas de las escenas más importantes de la película, es formidable. Aún desde antes de su interpretación en Little Miss Sunshine hemos presenciado el crecimiento de este actor de 23 años; edad que el público no detecta, pues lo que ve es a un predicador embriagado por el poder que tiene sobre un pueblo enfermo de fanatismo. A su vez, el personaje funciona como una afrenta directa a aquellas religiones que han llevado a cabo este tipo de actividades para mantener idiotizada a una comunidad, exigiendo la reflexión de los espectadores con respecto a estos temas.

En suma, tal y como lo asevera Day-Lewis cada vez que ha recibido un premio por su actuación, en gran medida la genialidad del filme se debe a Paul Thomas Anderson. Un director que ha producido películas de alto nivel, inteligentes y bien logradas, siempre con un reparto excelente y actuaciones deslumbrantes y conmovedoras. Desde Boogie Nights, también Anderson ha madurado su habilidad de reproducir y capturar la tragedia humana, la imperfección y corrupción en el hombre a través de historias complejas.

Petróleo Sangriento es una película sobre un petrolero y la transición hacia la corrupción de su espíritu que se ve afectada por el orgullo, egoísmo, la ambición y soledad. Su título original (la traducción en español no es atinada), es un cínico aviso al público sobre el destino de Daniel Plainview, quien su irónico apellido denota la complejidad de su naturaleza.

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